RECORDANDO A MONSEÑOR GUSTAVO MARTÍNEZ FRÍAS

La provincia de Pamplona y en general el departamento Norte de Santander, recordarán el legado de Gustavo Martínez Frías, Arzobispo de la Nueva Pamplona, quién asumió su ejercicio pastoral en esta importante localidad de nuestro departamento en Mayo de 1.999. A partir de ese momento,  inspiró su Ministerio en el lema “Comunión y participación”.

Con un criterio visionario y una inquebrantable capacidad de soñar un mejor futuro para su región, inspiró, diseñó y fundó la Corporación Nueva Sociedad para la región nororiental de Colombia, CONSORNOC, entidad que propende por el desarrollo integral y solidario de la comunidad del Departamento Norte de Santander. Esta organización social está conformada por las diócesis de Cúcuta, Ocaña, Tibú, Pamplona, las cámaras de comercio de las mismas ciudades y las Universidades Francisco de Paula Santander y la Universidad de Pamplona. Gestionó ayudas tanto de cooperación internacional como nacional y local para sacar adelante esta propuesta.

Su capacidad de gestión y articulación de alianzas con actores públicos, privados y de cooperación internacional, constituyeron factores fundamentales para que Norte de Santander fuese incluida como una de las regiones beneficiarias del II Laboratorio de Paz en Colombia, con el apoyo de la Unión Europea.

Monseñor Martínez Frías insistió siempre en la necesidad de impulsar un amplio proyecto de cambio cultural en las bases de nuestra sociedad, abandonando esquemas asistencialistas y de promoción de la pobreza mental de las comunidades.  Fue este uno de los principios motores de “CONSORNOC”, reconocida hoy como una de las más importantes organizaciones sociales de nuestro departamento, a partir de la capacidad de articulación y alianza de la academia, la iglesia y el sector privado.

La construcción y consolidación de escenarios de participación para el fortalecimiento de la gobernabilidad, fue otro de los sueños por los que Monseñor Gustavo Martínez luchó incansablemente. Creía firmemente en la necesidad de diseñar en forma concertada entre gobiernos locales y actores de la comunidad modelos de desarrollo equitativos e incluyentes. Fue este uno de los puntos de encuentro de PARCOMÚN y CONSORNOC, que hizo posible el trabajo conjunto en los municipios de la provincia de Pamplona en una experiencia denominada “El municipio que soñamos”, de grata recordación y que dejó importantes lecciones y positivas experiencias a las comunidades y a ambas organizaciones.

Quiso el destino que el primer aniversario de la partida terrenal de Monseñor Gustavo Martínez, coincidiera con la pena que embarga a la comunidad nortesantandereana por el fallecimiento del Obispo de Cúcuta, Jaime Prieto Amaya, quién también detentó la dignidad de Presidente de la Corporación CONSORNOC. Por tal razón, presentamos a los y las integrantes de esta organización y a todos los familiares y amigos de estos dos ilustres Pastores de la Iglesia Católica, nuestra voz de solidaridad y de aliento, procurando mantener viva en la memoria lo mejor de sus enseñanzas y de su ejemplo.

 

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