LA LUCHA CONTRA EL “ACTA”: UNA CUESTIÓN DE DIGNIDAD, LIBERTAD Y SOBERANÍA

ACTA son las siglas de Anti-Counterfeiting Trade Agreement (Tratado de Comercio contra la Falsificación), un tratado multilateral de comercio cuyo título se refiere a falsificaciones en bienes físicos como zapatos o medicamentos, pero que sustancialmente trata de la regulación de internet y las tecnologías de información. Se ha venido negociando casi en secreto entre los gobiernos de los países más poderosos, con el objetivo de imponer un marco legal injusto y opresivo en el ámbito de la propiedad intelectual, vulnerando derechos y garantías individuales, obstaculizando la innovación y el acceso al conocimiento.

Este tratado comenzó a negociarse a fines del año 2007 por Estados Unidos, la Comisión Europea, Suiza y Japón. Más tarde se unieron Australia, Corea del Sur, Nueva Zelanda, México, Jordania, Marruecos, Singapur, los Emiratos Árabes Unidos y Canadá. Las negociaciones se han adelantado en un marco de absoluta confidencialidad; los comités que participan en la negociación han reconocido que están negociando este tratado, pero se han negado a mostrar documentación sobre las reglas que se están proponiendo. Todo lo que se conoce sobre esta materia se ha dado principalmente a través de filtraciones en medios de comunicación.


El “ACTA” lesiona los derechos e intereses de los usuarios y usuarias de Internet que comparten archivos en redes P2P, a los enfermos que consumen medicamentos genéricos de bajo costo, a los artistas que realizan remezclas a partir de música o videos, a los estudiantes que aprovechan los usos justos de las obras mientras aprenden, a los blogueros que levantan material periodístico de los medios, y en general, a todas las personas u organizaciones que se benefician del libre flujo del conocimiento sin monopolios ni restricciones, y que se verán sometidos a un sistema de vigilancia permanente de todo lo que hacen en la Red.

 

Esta iniciativa global beneficia fundamentalmente a poderosas industrias multinacionales de contenido, que pretenden mantener su modelo de concentración y explotación monopólica sobre los bienes culturales a cualquier precio; las telefónicas, que persiguen la eliminación de la neutralidad de Internet, para transformarlo en un servicio semejante a los "pay per view" para lo cual se hace necesario controlar y limitar la libertad de circulación de la información y aparatos de poder de los estados, que so pretexto de la lucha contra la piratería y el terrorismo, podrán utilizar las mismas herramientas que se utilizarían tanto para perseguir a usuarios que comparten archivos por P2P, como para vigilar, espiar y controlar disidentes políticos. Sobre éste último punto, no hay que olvidar que en Colombia se han vivido graves episodios recientes en contra de sectores de oposición, periodistas y Magistrados de Altas Cortes.


En nuestro país ya estamos en riesgo que este Tratado se inocule en nuestro sistema jurídico, a través de la iniciativa recientemente presentada por el Ministro del Interior y de Justicia al Congreso para la regulación de la responsabilidad por las infracciones al derecho de autor y los derechos conexos en Internet. Este proyecto de Ley sigue de manera obsecuente los lineamientos establecidos por los Estados Unidos para la aprobación del TLC y las orientaciones generales del “ACTA”, razones por las cuales no consideramos adecuado que la propuesta se denomine “Ley Lleras”. Es claro que esta iniciativa pese a que fue radicada por el alto funcionario, es altamente probable que haya sido redactada en el buró de ejecutivos de multinacionales extranjeras.

Resulta además particularmente llamativo que la propuesta haya salido del Despacho del Ministro del Interior y Justicia, cuando existe un Ministerio de Tecnologías para la información y las comunicaciones http://www.mintic.gov.co/. Cabe entonces preguntarse acerca de las verdaderas motivaciones e intereses para la aprobación de este proyecto en el Congreso por parte de la Cartera que maneja los asuntos políticos del Gobierno Nacional.

Es una responsabilidad de la ciudadanía en general, organizaciones, plataformas y redes sociales, colectivos y medios de comunicación alternativa, estudiantes, académicos e internautas, pronunciarse y expresar rechazo en contra de este proyecto cuyo contenido es altamente lesivo para los intereses generales, en beneficio de élites multinacionales.  El rechazo a los principios contemplados en el “ACTA” es cuestión de libertad, prevalencia de los derechos individuales, dignidad y soberanía.

Como afirma Blas Garzón, historiador y activista español, miembro del colectivo “Traficantes de Sueños”: “Entendemos el conocimiento como una producción social. Cercarlo o cerrarlo a través de los derechos de autor es perjudicial de cara al aprovechamiento que podemos hacer del desarrollo tecnológico en el ámbito digital, que nos permite poner en circulación, y al servicio común, todo ese conocimiento”

Ver el video sobre el “Acta” en el siguiente enlace:

http://www.youtube.com/watch?v=YLuJpKdDXbY&feature=related


Más información en el blog: “Manzana Mecánica” en el siguiente enlace:

http://manzanamecanica.org/2010/03/que_es_el_acta_y_por_que_tendria_que_importarme.html

Ver pronunciamiento del Parlamento Europeo frente a la negociación del “ACTA” en el siguiente enlace:

http://noticias.lainformacion.com/arte-cultura-y-espectaculos/internet/el-parlamento-europeo-planta-cara-al-tratado-acta_NKgHHUdq2b9KCIjRieUHQ1/


Consulte archivo “Detengamos el ACTA” haciendo clic en el siguiente enlace:

http://www.manzanamecanica.org/files/detengamos_el_acta-cmyk.pdf

 

 

 

 

 

 

 

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