LAS FICHAS SOBRE EL TABLERO

Después de organizar las cajas de los arreglos de diciembre, me encontré con un juego de parques de esos de cartón, vidrio y marco de madera, algo polvoriento acompañado de una pequeña bolsa de tela con las fichas y los dados. Tras limpiarlo un poco, lo pusimos en funcionamiento; hacía mucho rato que no nos reuníamos a jugar. Con el sonar de los dados sobre el cristal, las fichas rojas, verdes, azules y amarillas corriendo de puesto en puesto, se despertaban las reglas de enviar a la cárcel al oponente, de “soplar” al despistado, de sacar pares seguidos y de “coronar”.
Esta mañana, veo en un rincón de la sala el viejo juego de parques, por unos días desplazó al “play station”, nos unió en familia, nos apartó del televisor; pero ya pasó la “fiebre”, en unos días volverá al cuarto de san Alejo, por cierto, no lo se ha tirado a la basura pues es un viejo recuerdo de familia.
Este hecho cotidiano tan sencillo, me generó la reflexión sobre su similitud con la dinámica política de nuestra región. Como en el viejo juego familiar, se desempolvan las maquinarias, se ponen en vigencia las viejas y nuevas estrategias para coronar, sin importar a quién saco del juego, mando a la cárcel o a quien soplo. Me cuestiono, si hoy soy de fichas rojas, azules, amarillas o verdes, cuando siempre decía tener preferencia por un color, pues me traía suerte. Me inquieta, si los dados sacan altos números, pares seguidos o pequeños puntos, o si alguien compró los dados. Me preocupa, si hay transparencia en las reglas, si hay acuerdos secretos con el de la derecha o el de la izquierda para ganarle a los otros, si pelean cuando ganan o simplemente omiten sus opiniones y dejan que los otros hagan y deshagan.
Esta significativa comparación, ha de ponernos a reflexionar sobre nuestra participación política, cuando solo participamos cada vez que el calendario electoral lo señala y mientras los elegidos gobiernan, nosotros los electores pasamos al cuarto del olvido. Es momento de pensar: ¿Cuál es nuestra situación política? No la limitemos al proceso electoral, ya que después de la “fiebre”, todo retorna a su cotidianidad, y así, como las fichas y el tablero se volverán a guardar los electores esperaremos a que se saque nuevamente el juego para participar.
La invitación es a votar, para que nuestro departamento tenga representación, en relación a otros donde la votación es alta, el nuestro pone pocos representantes, lo que se refleja en los recursos que se van para los que tienen mayorías. Sea usted verde, rojo, azul o amarillo, su voto expresado de manera libre, responsable y consciente, ayuda a que su ficha pueda coronar. Es el momento de no abstenerse de votar, si se vota se puede exigir lo que han prometido, de lo contrario como en el juego de parqués, tendremos que limitarnos a ver como ganan y omitir nuestras opiniones.





